
Un diseño de Hwang Youn Ha & Han Seung Bum.
Lo vi en la tienda de los chinos de abajo, Yanko Design, y también me lo dijo un pajarito.
Vídeo en Vimeo.
Se nos ha ocurrido una forma de hacer unos calendarios usando la herramienta TypeA4 que se hizo en nuestro estudio. Quedan muy chulos.

Materiales: Una grapadora, 10 puntillas, algo para perforar papel, 32 folios y una impresora. Tenéis información más concreta en el blog de é. Si hacéis el vuestro, ¡mandadnos una foto! (info@cuartoderecha.com)

En una de estas recopilaciones de “lo mejor del año” (que siempre hacen antes de que acabe el año) he encontrado un proyecto que me ha encantado: Solar Sinter (sinterizador solar).
El responsable de esto, Markus Kayser, se fue al Sáhara a probar su invento. Esta máquina es una impresora 3D que usa como principales recursos los dos elementos más abundantes que puedes encontrar en el desierto: sol y arena. La luz del sol la utiliza primero para mover sus motores y mecanismos, con la ayuda placas solares que la convierten en electricidad, y segundo, como fuente directa de calor, con una gran lupa para concentrarla en un punto. La arena es la materia prima para generar las esculturas, que con el calor se funde y se compacta.
Uno de los proyectos más bonitos que he visto últimamente.
Jayne Vidheecharoen plantea unos recuerdos físicos de nuestras vidas digitales: souvenirs from the internet.

Curioso. Este concepto de recuerdos supone un viaje de ida y vuelta de la información personal: mundo físico > mundo digital > mundo físico.

Lo encontré escondido en el fondo de una ferretería. Twisty es un comedero para pájaros (en este listado encontraréis su ficha de producto).

Me fue imposible luchar contra la tentación. Acabó directamente en la bolsa de la compra. Mirad, pero mirad qué bonito…

Da gusto tenerlo en la mano. Apetece rellenarlo de lo que sea. Son de estos inventos discretos, elegantes y sencillos que alegran la vida sólo con saber que existen.

Benditas ferreterías.
Así de sencillo y así de gracioso. Os presentamos a nuestro sobrino-rana Lucas, justo antes de que atrape un mosquito.


Al igual que la estantería planta, Plantable es una mesa que le dará un toque vegetal a tu casa.
Se me ocurre ahora que si plantas menta, tomillo, o cualquier especia, ¡la puedes cortar y echar directamente al plato!
Puerta con puerta, Neatorama.

Last Clock es una instalación visual creada por Jussi Ängeslevä en el 2002. Se trata de una pantalla que muestra un reloj de agujas. Cada aguja va dejando una estela de la imagen que captura una cámara. De esta forma tenemos círculos temporales de imágenes. Cada aguja necesita un tiempo diferente para dibujarse entero: 1 minuto, una hora y 12 horas.
Casi diez años después, Jussi ha visto en el iPad 2 el medio perfecto para llevar su aplicación a un soporte más tangible. Tiene cámara y unas dimensiones de pantalla aceptables. Eso es Last Clock App (iTunes 2,99€). Esto es lo que registró ayer nuestro iPad mientras veíamos una serie en la tele.
Además, la aplicación permite usar la cámara de un iPad y ver el reloj en otro. Estaría bien que portasen la aplicación para ordenador. Sería un bonito salvapantallas.
Me lo dijeron en el bazar de la esquina, Creative applications.
Lo admito. Mi primer reflejo fue pensar que este producto, lewhife, era una broma. Pero (creo) que no, no lo es. El hecho de “whiffar” consiste en aspirar pequeñas partículas de sabores (chocolate, café, frambuesa…) que se depositan sobre las papilas gustativas de la lengua. Creo que yo sería capaz de comerme el tubo a la primera aspiración chocolatada.

Nunca, nunca, nuuuuunca digas que todo está inventado.
Lo descubrí en el laboratorio pero veo que ya ha dado vueltas por la blogosfera.

Ayer, Toni me regaló este marco. Lo hizo en 2 minutos con un sobre que encontró en su mesa.

Me encantó. Muchísimo más bonito que el sobre-portarretrato diseñado por Daniel Rohr y Matteo Carbonoli.

Si cuando estáis usando el iPad tenéis la enfermiza sensación de que os falta el cursor del ratón, ya han inventado Big Big Cursor.
Me lo dijeron en la tienda de tecnología de enfrente, Gizmodo.

Llaman a esto gastronomía molecular.

Y esta cosita transparente es un mojito. La gastronomía molecular tiene buena pinta (las fotos vienen de la galería flickr de molecule-r).

Hemos visto despertadores con pistola, que saltan en pedazos o que salen corriendo. Pero este prototipo es última tecnología en mala leche.
Se dice que forzar la sonrisa nos hace más felices. Así que este despertador, con detector facial, no dejará de sonar hasta que le hallamos mostrado la mejor de nuestras sonrisas.
Y digo yo… ¿no podría ser una aplicación para smartphones?
Lo vi en la tienda de los chinos de abajo, Yanko Design.