Un chucho escalofriante v.2
por ToniTal vez recuerden este vídeo de un robot andante, con mucho equilibrio y forma extraña. Si es así, tal vez os guste esta versión más… humana ;)
Lo vi en la azotea, mirando por el telescopio del Cosmonauta.
Tal vez recuerden este vídeo de un robot andante, con mucho equilibrio y forma extraña. Si es así, tal vez os guste esta versión más… humana ;)
Lo vi en la azotea, mirando por el telescopio del Cosmonauta.

Un tal Julius von Bismarck ha inventado este artefacto. Aunque parece una cámara, no lo es. Todo lo contrario. Lo que hace es proyectar una imagen sobre cualquier objeto. Pero esta imagen sólo la veremos al hacerle una foto con flash (con una cámara normal).
Esquema: 1. Lo que se fotografía. 2. Imagen que se proyecta. 3. Lo que saldrá en la foto.
¿Cómo lo hace? Básicamente es un proyector casero con un sensor que se activa únicamente cuando detecta que alguien hace una foto con flash. Se produce tan rápido que la imagen proyectada pasa desapercibida.
¿Para qué hacerlo? Pues la verdad es no encuentro ningún posible uso… decente. El concepto es intrusivo, porque el aparato introduce imágenes o mensajes en las fotografías que hacen los demás sin que estos tengan que saberlo. Pero dan ganas de jugar con él. Pobres turistas incautos.
Un vídeo para aclararlo (el meollo está en el minuto 2):
Me lo cotilleó el vecino del ni9e.

La inspiración: el sistema de distribución de las semillas del diente de león.
El objetivo: una ciudad más verde.
El objeto: el ‘Bloom’, una especie de tubo de escape para bicicletas que echa burbujitas cargadas de semillas.

El bloom se carga con una pelota de jabón natural mezclado con semillas, y ala, a pedalear… La serie de fotos ’supervivientes’ podría ilustrar perfectamente las consecuencias de este invento.
Encontré un correo de Hugo en mi buzón.

Ya hablamos de Martí Guixé en este blog… Es hora de recordarlo con su último invento: PFIC bar. Sería maravilloso tener esta fuente en el centro de la ciudad en pleno mes de agosto. De momento, y a la espera de que el ayuntamiento de Córdoba se enrolle, habrá que ir a Turín (Italia) para admirarla… pero rápido, que la instalación estará mañana y pasado mañana…
Visto por la ventana de designboom.

Curioso el nuevo invento que está desarrollando Philips, llamado Active Glass. Básicamente son pantallas planas transparentes. No se controlan sólo los valores RGB, sino que también hay que añadir el canal de transparencia alfa. Este vídeo es un ejemplo de su aplicación en una ventana, Daylight Window, en la que se puede interactuar moviendo las manos. Si os fijáis, los motivos vegetales que aparecen en el cristal no dejan pasar la luz de fuera, proyectando una sombra.
Me lo contó el vecino freak.
He descubierto este fin de semana un producto lanzado en España en 2005. El concepto: crear un diamante a partir del cabello de una persona. Se llama IrisGem. A partir de un mechón de cabello, se consigue el carbono necesario para empezar el proceso de fabricación de la gema. El carbono está sometido a altas presiones y temperaturas, simulando las condiciones de creación pensadas inicialmente por la madre naturaleza. 10 semanas más tarde, la gema está mandada a tallar según las características del pedido.

El ‘plus’: puedes elegir entre 5 colores. El ‘megaplus’: Puedes pedir una inscripción microscópica en el filetín del diamante. Mi curiosidad no tiene límite a pesar de pensar que es otro modo de sacar dinero a viudos o viudas desesperados, así que pedí los precios. El más barato cuesta 1200 € (color amarillo ámbar, diámetro: 4,1 mm). Con este mismo diámetro (que es el más pequeño), el diamante incoloro o azul cuesta 3175 € para daros una idea.
Me dijo mi compañera de trabajo Nuria que hasta se podían hacer lápices con las cenizas. Me permitió descubrir la web de la diseñadora Nadine Jarvis quien, según sus investigaciones, dice que se pueden conseguir hasta 240 lapices con las cenizas de una sola persona. La caja de lapices fúnebres que pensó funciona así: sólo se puede sacar un lápiz al mismo tiempo. La caja está dotada de un sacapuntas. Las virutas generadas vuelven a rellenar el espacio del lápiz sacado. La caja de lápiz se va convirtiendo poco a poco en una urna… “Toda una vida de suministro de lápices para los que han quedado atrás.”

En su búsqueda titulada Post Mortem Research, me topé también con otro invento mortal: Bird Feeder… Comida para pájaros hecha a partir de las cenizas de humanos…
Impresionada estoy.

Bonita historia la que me he encontrado: Un día, el artista Paul St George, hojeando papeles antiguos en la casa de su abuela, encontró unos documentos de su bisabuelo Alexander Stanhope St. George, un ingeniero victoriano. En estos documentos se describía un ilusorio invento: El Telectroscopio. El proyecto se trataba de un gigantesco túnel recto que unía dos puntos lejanos de la tierra para que se pudiese mirar a través de él. Como el proyecto, lógicamente, nunca se realizó, el artista ha creado una versión del mismo pero con la tecnología de ahora.

A través de una buena conexión a internet y pantallas de alta definición, los neuyorkinos y londinenses se pueden ver las caras hasta el 15 de junio. La obra es menos… romántica que la idea original, pero funciona. Y para darle algo más de misterio a la instalación, los primeros días se pudo ver una tuneladora ficticia simulando la construcción del túnel.
Lo escuché en el restaurante japonés de enfrente, Pixelsumo.

‘Cuchara para escribir’ de Julia Mariscal… Una maravilla para los dibujantes cafeinómanos…

Y para la faceta meramente práctica: La cuchara para fondo de bote de yogur, diseñada por Nojae Park, la cuchara-terrón de azúcar pensada por Sébastien Bourg y ‘FrogGetMee’, una cuchara-palillos (o palillos-cuchara, como queráis) creado por el estudio Propaganda.
Hay muchísimos más modelos… La cuchara con codo para dejarla reposar en el borde del recipiente (tengo una en casa, doy fe, es comodísimo), la cuchara de dedo, la cuchara que cambia de color si el alimento tiene una temperatura superior a 38 grados, la cuchara collar (seguid paseando en esta web, tiene cosas curiosas…), y hasta me topé con una cuchara hipócrita…
Reunión ‘tuper’ en casa de la vecina con Designboom, Criterion, Upnea, Cocinaria…

La bicicleta que anda… Es una idea del diseñador inglés Max Knight. Esta máquina no brilla por su eficacia, pero se reequilibra con lo gracioso que resulta verla andar… Quiero probarla, quiero probarla, quiero probarla…
Me crucé con Designboom en el ascensor.

“The meaning of time” es un concepto de Bomi Kim. Un reloj de pared en el que podemos personalizar las manecillas. Más información en Yanko Design.
Ideas tan sencillas como estas me dan ganas de crear una categoría llamada “¿Por qué no se me ocurrió antes a mí?”
Me lo dijo un pajarito, @pedromoreno.

El teclado de chocolate es una deliciosa idea de Michael Sholk. Dos cosas que tanto me atraen, en uno solo objeto… Me pido la barra espaciadora.
Me lo dijo la vecina esa tan guapa, Architectradure.

Se llama Growing Business Card, y es un invento de Jamie Wieck, un diseñador e ilustrador afincado en Londres. Sobran explicaciones.
Otras ideas suyas: El plato feliz o las bolsas que llevan las cosas con mucho cariño.
Gracias, Albertpelias, por el enlace.

En realidad es un casco negro cutre, el que me dieron gratis con la moto. Pero le he puesto una funda de HelmetDress. Las hay de varios estilos, a 24 € (gastos de envío incluidos). Son unas fundas de tela que cubren por completo el casco, dotándolo de mayor… personalidad. De esta forma un día podemos ser un mod, otro día militar, o como el domingo pasado, una seta, ideal para ir a la feria.
Es una de esas ideas que no entiendo cómo no se me ha ocurrido a mí antes. No importa, me haré rico con mi invento “Tapa del water que se levanta automáticamente”.
La funda nos la obsequiaron ellos mismos a cambio de que hablásemos de ella (bien o mal) a través del sistema Bloguzz. ¡Muchas Gracias!

Un invento del alemán Daniel Rohr y del italiano Matteo Carbonoli. Es un sobre ideal para enviar una foto, que una vez abierto se convierte en un portarretrato. El objeto tiene un precio de 6€, un poco caro… ¡Venga, majetes, poned el pdf!
Del vecino inventor, No puedo creer que lo hayan inventado.