Qué se puede hacer con un paraguas
por Delf
Ya os hablé del atelier v. La serie de fotos que tenéis aquí encima es un gracioso estudio suyo sobre las diversas formas de explotar el objeto Paraguas. Hay más…

Ya os hablé del atelier v. La serie de fotos que tenéis aquí encima es un gracioso estudio suyo sobre las diversas formas de explotar el objeto Paraguas. Hay más…

Navegando por Youtube encontré estos vídeos estereoscópicos. Para el que no lo sepa, la estereoscopía es la técnica para simular el 3d sobre soportes planos. El concepto es básico: 2 ojos, dos imágenes diferentes. Se trata de enviar a cada ojo una imagen con un angulo de visión diferenciado por unos centímetros.
Hay muchas formas de hacer esto: Las típicas gafas azul y rojo, las gafas polarizadas, las de realidad virtual… Pero uno de los métodos más sencillos es el de poner las dos imágenes directamente, sin necesidad de gafas, y forzar a los ojos a que mezclen las dos imágenes.
La forma que a mí me resulta más cómoda para ver este tipo de imágenes o vídeos es separarme unos 40 centímetros o más de la pantalla, según la resolución, y además poner algo plano en medio verticalmente para que cada ojo vea sólo su imagen correspondiente, y no la otra. ¿os sale?
Aviso: Si después de estar un rato mirando el vídeo os quedáis bizcos, como decían nuestras madres, yo no me hago responsable…

El fotógrafo Peter Menzel y el escritor D’Aluvio visitaron 24 países en zonas diferentes del planeta para realizar un estudio sobre los hábitos y costes alimenticios de 30 familias. Cada familia visitada fue retratada acompañada de su compra semanal de comida. Resultado: un curioso, interesante, reivindicativo libro, Hungry Planet. Aquí tenéis una muestra del trabajo fotográfico de Menzel para esta obra.
He oído a Kanardo charlar de eso con el vecino.
Un sistema bien pensado para mostrar imágenes y animaciones tridimensionales interactivas.
Se lo oí decir a los del ático, Future Feeder.

Otra cosa encontrada en designpotter por si no lo habéis visto ya investigando la fuente de mi última entrada. Una graciosa idea de Naomi Thellier de Poncheville. Un pomo de puerta educado para algunos, o a lo mejor escalofriante para otros.